El doctor Calderbank ha construido una carrera en teoría matemática y sus aplicaciones en ingeniería. Fue vicepresidente de investigaciones en internet y sistemas de redes en los laboratorios de AT&T y actualmente tiene profesorados de Duke University en Ciencia de la Computación, Ingeniería Eléctrica, y Matemáticas.
Durante su estancia en la industria, co-inventó una tecnología de códigos tiempo-espaciales utilizada en las redes 3G, 4G y 5G. Además, desarrolló un marco teórico fundamental para la corrección de errores en computadoras cuánticas.
Para este Coloquio IIMAS, el doctor Calderbank unió las dos disciplinas que caracterizan su trayectoria: las computadoras cuánticas y las redes de comunicación inalámbricas. Aunque parecen distantes, ambas pueden beneficiarse de una misma herramienta matemática: la geometría del grupo Heisenberg-Weyl, que conecta tres ideas fundamentales, la manera en que se describe el estado completo de un sistema cuántico, los límites naturales con los que se pueden medir con precisión ciertas propiedades al mismo tiempo, así como las transformaciones algebraicas dentro del grupo que intercambian la posición con momentum, y que permiten representar con claridad cómo cambia la información.
En las computadoras cuánticas, existe un conjunto de operaciones muy básicas llamado grupo Pauli, que sirve para describir cómo puede manipularse un qubit. Estas operaciones también ayudan a clasificar los tipos de errores que pueden ocurrir en un sistema cuántico —por ejemplo, cuando el qubit cambia ligeramente de estado sin que se note—. Gracias a esta estructura, se pueden diseñar códigos de corrección de errores cuánticos, que permiten detectar y corregir fallas sin destruir la información.
El doctor Calderbank resaltó por qué esto es tan importante: en la mecánica cuántica existe el teorema de no clonación, que afirma que no se puede copiar exactamente un estado cuántico. Durante mucho tiempo, varios físicos pensaron que esto hacía imposible la corrección de errores, porque en las computadoras clásicas corregimos fallas copiando información y comparándola. Sin embargo, en este Coloquio IIMAS, Calderbank mostró que, aunque no podemos clonar estados cuánticos, sí podemos protegerlos utilizando estructuras matemáticas como el grupo Pauli para detectar y corregir errores sin violar las leyes cuánticas. Esto constituye uno de los cimientos de la computación cuántica moderna.
Conforme evolucionaron las computadoras y la teoría de codificación de información, se desarrollaron nuevas ideas que permitieron crear algoritmos capaces de corregir errores de manera automática. Estos algoritmos pueden repetirse varias veces y, aunque cada corrección sea imperfecta, el proceso completo va acercándose poco a poco a la respuesta correcta.
En el caso de la computación cuántica, la corrección de errores funciona de manera probabilística: el sistema identifica cuál es el error más probable, aunque no necesariamente el que realmente ocurrió. Aun así, esto es suficiente para mantener la información en el camino correcto. Como explica el doctor Calderbank, no es necesario acertar el error exacto cada vez; basta con elegir la corrección que, estadísticamente, tiene más posibilidades de devolver al sistema a su estado correcto. Esta estrategia es hoy fundamental para estabilizar y hacer útiles a las computadoras cuánticas.
El grupo Heisenberg–Weyl también es útil en telecomunicaciones, porque permite describir de forma precisa cambios en una señal inalámbrica, como el retraso con el que llega o las variaciones en su frecuencia por movimiento (efecto Doppler). Gracias a esta estructura matemática pueden desarrollarse algoritmos eficientes para procesar señales, algo clave para las futuras redes 6G. El doctor Calderbank explicó que cada generación de tecnología inalámbrica surge aproximadamente cada 10 años y que la 6G, que ya se está desarrollando, traerá dos innovaciones: la percepción del entorno e Inteligencia Artificial para mejorar la comunicación.
Esta edición del Coloquio IIMAS formó parte de las actividades con las que se iniciaron los festejos del 50 aniversario del Instituto. En su ponencia, el doctor Robert Calderbank logró plasmar el espíritu interdisciplinario del IIMAS al vincular matemáticas, computación cuántica y telecomunicaciones, y destacó la importancia de combinar perspectivas diversas para impulsar nuevas ideas, un principio que seguirá guiando al Instituto en los años por venir.